“La culpa de Verano”

El verano está por llegar y seguramente hay muchísimas mamás esperando con ansias el momento y disfrutar de los beneficios que esto conlleva: despertarse tarde, salir de picnic,  hacer pijamadas y hasta viajes hermosos… En pocas palabras, pasar un tiempo ahorabellísimo con sus hijos.

Sin embargo, habrá muchas otras para las cuales la historia sigue siendo la misma: despertarse a las 6:30 AM, con prisas para salir de la casa mientras le dan a sus niños una barrita de granola y un yogurt para que desayunen en el carro… lo único que cambia es el escenario, pues ahora no se preparan para ir a la escuela, sino al curso de verano, donde estarán en un lugar atiborrado de niños  a los que su mamá también abandonó. Al menos este es el sentir de todas estas mamás que por el trabajo, no pueden disfrutar de este maravilloso tiempo con sus hijos.

Por supuesto que los niños disfrutarán de un par de salidas al zoológico, al acuario o al parque, lo cual les hace sentir un poco mejor a sus mamás, pero en general, este valioso tiempo será sustituido por chucherías, juegos de video y algunos cursos de pintura que cubran las 8 horas diarias que duran estas actividades.

“Las mamás trabajadoras se sienten fatal por esta situación, sobre todo cuando ven en las redes sociales fotos de sus amigas disfrutando de un hermoso verano con sus hijos, en la playa o en cualquier otro lugar turístico.

“No importa qué tan entregada esté a su trabajo, la madre empresaria o que trabaja en un proyecto personal, tarde o temprano llega a sentirse dividida. Esto es algo que muy pocos papás experimentan, porque el rol de proveedor está mucho más asociado a ellos”; comenta Gabriela González, psicoterapeuta de “Niños de ahora”.

La especialista comenta que actualmente y desde hace algunos años, las mujeres han expandido su rol en la sociedad mucho más allá de la crianza y el cuidado del hogar.

“Sin embargo, en el mundo acelerado y sobre demandante en el que vivimos hoy, demasiadas madres experimentan una sensación de sobrecarga: tenemos que ser súper eficientes en el trabajo y sobresalir; llegamos a la casa a encargarnos de muchas cosas ninoss(comida, ropa, tareas, limpieza, etc.); queremos estar presentes con nuestros hijos, pero por lo general no lo estamos lo suficiente; nos queda muy poco tiempo para nosotras; sentimos que el tiempo no alcanza para todo y, por más que hagamos, nunca es suficiente.

“Pero es en este momento donde se debe a hacer un alto y reflexionar para encontrar su lugar como madre y como profesionista para poder lograr el equilibrio necesario para alcanzar la paz consigomismas”.

Para lograrlo, Gaby González sugiere seguir los siguientes consejos:

1) CONECTA con tu verdad. Reconoce lo que estás sintiendo. No te resistas: acepta lo que hay; tal vez la situación cambie mañana, pero esa no es tu realidad ahora.

2) EXPRESA. Si sientes culpa, resentimiento o alguna forma de estrés, date la oportunidad de expresarlo: corre, escribe, grita en la almohada, habla con una amiga, comunícalo aquí en tu comunidad y, si es posible, ve a terapia y procésalo… De otra manera, es muy posible que lo estés actuando con tus hijos.nino

3) RESIGNIFICA. No te sugiero que justifiques lo que estás haciendo – eso no hará que la culpa desaparezca (al contrario, aumentará). ¿Qué sentido trascendente tiene tu trabajo para ti? ¿Qué sentido brindan tus hijos a tu vida? ¿Cómo puedes encontrar un balance entre ambos aspectos?

4) ESTABLECE LÍMITES. Respeta tus horarios. Exige ese mismo respeto. Procura que tu contribución sea valorada y reconocida, empezando por ti, tanto en casa como en el trabajo.

5) HAZ ESPACIO para todos y para ti. En la mayoría de las situaciones las madres tienen tanto en sus manos que se dejan a ellas al último, esto genera resentimiento. Incluye actividades importantes para ti ¡y no las sueltes! Comunícale a tu familia tu necesidad. El valorar tu espacio es tan importante para ti como para ellos.

6) PIDE AYUDA. No tienes nada qué demostrar, lo que haces es más que suficiente. TODOS reconocemos los efectos que tiene sobre la familia una madre estresada. Sin embargo, la responsabilidad por auto-cuidarse es tuya. Aprende a pedir, ábrete a recibir.

7) AMA. Recuerda que no necesitas ser perfecta. Sé quién eres, ama y disfruta lo que haces. Tu mayor poder proviene de tu maresencia femenina.

Nuestro mundo necesita, hoy más que nunca, de nuestra energía femenina: protectora, nutriente y contenedora. De nuestra capacidad de entregarnos a lo que hacemos con todo el corazón. Nuestros hijos también. Encuentra ese balance y atesóralo, por el bien de todos.

Gaby González, junto con su esposo, el también terapeuta infantil Luis Carlos Flores, ha creado la comunidad “Niños de ahora” para apoyar a los padres en esta difícil labor de educar a los hijos y hacer de ellos hombres o mujeres emprendedoras y felices del mañana.

Acerca de 

Periodista especializado en Publicidad y Mercadotecnia, pionero en Medios Digitales y Director del concepto Multipress.com.mx

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