Homo Deus Breve Historia del Mañana

Del Homo Sapiens al Homo Deus, parpadea en diversos acontecimientos del desarrollo del hombre y la sociedad. Yuval Noah Harari en Homo Deus rastrea la conducta humana de varias generaciones con el firme objetivo de señalar hacia dónde se encamina el hombre, la especie, desafiando sus propios yerros, confrontaciones que se pasan por alto, tendencias que se consideran normales en el camino de la evolución del hombre, la agenda que marca la vida cotidiana y que, por costumbre, parece ser no advierte riesgos.

Homo Deus, invita a reflexionar sobre los ideales filosóficos del epicureísmo en el aspecto práctico de la vida cotidiana confrontados con la vida contemporánea, el escenario de las esperanzas, por citar un tema. La postura que cada uno asuma ante diversas circunstancias posibilita determinados rumbos hacia dónde se dirige el mundo; el progreso, el trabajo, los mitos, la tecnología, el desarrollo científico, la innovación y evolución son temas que imprescindiblemente convergen e inherentemente surgen requerimientos para enfrentar las implicaciones que cada etapa histórica exige.

Noah Harari explora desde la revolución cognitiva y aterrizar en las redes de información que transforman a la sociedad. La evolución es el hilo conductor en el que se advierte cómo las necesidades creadas por el hombre han marcado a la sociedad contemporánea. Es preciso atender múltiples aspectos que permitan un desarrollo más ordenado y equilibrar desigualdades, el ritmo acelerado de la sociedad contemporánea parece una rueda sin fin.

Homo Deus señala los parámetros en que cada sociedad define felicidad, bienestar, anhelos, sin omitir que a lo largo de la historia de la humanidad los intereses del hombre se han diversificado y la apreciación sobre temas como bienestar o felicidad se aprecian desde distintas ópticas. Epicuro, señalaba que la búsqueda desmesurada de placer haría más infelices y Buda apuntaba que la búsqueda de sensaciones placenteras es en realidad la raíz del sufrimiento. La felicidad no es sinónimo de emociones placentera y fugaces, ya que, de ser así, la búsqueda es constante y entra en un círculo infinito de insatisfacciones; es preciso disminuir la búsqueda de sensaciones placenteras con lo que podría evitarse que éstas controlen el ritmo de la vida cotidiana de la sociedad.

Es imprescindible un constante diálogo ético en el incesante progreso que se exige la humanidad. Pisar el freno o disminuir la velocidad para asimilar cómo determinados acontecimientos interactúan antes de dar el siguiente paso. Harold Gillies ofreció la cirugía plástica como solución a las heridas faciales causadas a los soldados durante la Primera Guerra Mundial, sin embargo, al concluir la guerra, el objetivo giró para mejorar a los sanos y embellecer a un segmento económicamente despreocupado…similar dinámica ocurre con la ingeniería genética cuyo origen se justificó con la posibilidad de curar enfermedades.

Indudablemente la gama de acontecimientos que han marcado la historia de la humanidad posee significativos aciertos, pero no está exenta de errores. Las predicciones ocupan una parte significativa de la agenda contemporánea, pero pese a ello en muchos casos no es factible que los hechos ocurran como se imaginan, veamos cómo el entusiasmo por las teorías marxistas concluyó en diversos acontecimientos contrarios a la propuesta inicial.

En la actualidad conversamos animadamente del pasado sosteniendo que comprenderlo asegura no repetir los mismos errores; es innegable que los acontecimientos pasados difieren sustancialmente de acontecimientos actuales.

La revisión histórica es necesaria como señal de entendimiento de cómo ha evolucionado el hombre y cómo ha desarrollado esquemas de interacción en todos los ámbitos de la vida cotidiana. La ciencia, la biología, la economía, los medios de comunicación, la filosofía y la política, convergen necesariamente para ofrecer a la especie mejores posibilidades de desarrollo, sin embargo, el mundo ideal está lejos en el horizonte.

¿Hacia dónde se dirige el hombre? ¿Cuál es la agenda? Las preguntas se acumulan, pero en algún punto se debe iniciar. Homo Deus abona para integrar una agenda de cooperación en todos los sentidos, necesariamente con disposición ética, con acciones fuera del marco demagógico, con la participación incondicional de todos los actores políticos, económicos, considerando que los diferencias son parte ineludible pero no imposible al momento de establecer una agenda equilibrada en el desarrollo de estructuras que posibiliten el bienestar humano. De otra forma cómo se pretende establecer una defensa global frente a las grandes catástrofes como la hambruna en los países subdesarrollados, cómo equilibrar el auge de las nuevas tecnologías con la creación de robots que limitan la participación del hombre en los procesos de producción y como consecuencias inestabilidad laboral.

La constante es crear alianzas, el surgimiento de corporativos globales en la medicina o la información, desemboca en desigualdades que se tornan cada vez más complicadas al momento de ofrecer soluciones; la modernidad obliga a tomar decisiones que no necesariamente satisfacen a todos por igual, los radicalismos sobran cuando no existe mesura. Es imprescindible un pacto humanista.

Hoy, el desarrollo y las innovaciones tecnológicas discriminan a un grupo de grupos sociales por razones que es imposible aceptar. La declaración de los derechos del hombre no aplica de manera homogénea, hay asignaturas que es urgente atender. La experiencia del pasado no significa que por desconocerlo se repetirá, sin embargo, sí ofrece ejemplos concretos del porqué no funcionaron esquemas como los totalitarismos o las dictaduras. En cada caso, como refiere el autor, toda experiencia humana aporta algo único y enriquece el mundo con nuevo sentido.

La sociedad moderna debe establecer normas equitativas, códigos éticos con sentido práctico en favor del homo sapiens con la clara intención de que la tecnología, facilite la vida cotidiana versus que el homo sapiens sea controlado por la tecnología.

La aldea global se transforma con gran velocidad sin patrones éticos de conducta por ambigüedades en los procesos de regulación y cuando se pongan manos a la obra, seguramente la red habrá desarrollado tantos laberintos que será más difícil aplicar esquemas regulatorios eficientes que respondan a las necesidades de la sociedad de la información; el individuo podrá convertirse en un minúsculo chip dentro de un sistema gigantesco que en verdad nadie acaba de entender.

Acerca de 

Periodista especializado en Publicidad y Mercadotecnia, pionero en Medios Digitales y Director del concepto Multipress.com.mx

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