Los científicos afirman que los tratamientos con células madre son los pilares de la medicina del mañana, ya que permiten reemplazar las células enfermas y disfuncionales por células saludables y funcionales.
Las células madre son las células que forman los tejidos y órganos del cuerpo, tales como el corazón, hígado, cerebro, la piel y huesos, y pueden llegar, incluso, a reparar el sistema inmunológico.
El doctor Songtao Shi, investigador del Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos, identificó en el 2003 células madre adultas en los dientes primarios de su hija de 6 años. Este tipo de células están siendo investigadas por su habilidad para tratar terapéuticamente enfermedades como infartos, regeneración de huesos y se presenta como una posible solución a problemas neuronales como el Alzheimer, Parkinson y lesiones de la médula espinal.
Las células madre dentales son diferentes a las del cordón umbilical; éstas últimas son una amplia fuente de células madre hematopoyéticas, las cuales se pueden utilizar para tratar muchas enfermedades de la sangre como la leucemia, mientras que las dentales se llaman células madre mesenquimatosas, que se pueden usar para tratar otro tipo de enfermedades relacionadas con los órganos y enfermedades nerviosas.
En ese sentido, preservar ambos tipos de células para nuestros hijos nos ayuda a cubrir prácticamente todas las necesidades biológicas que pudieran surgir en algún futuro.
Los dientes de leche aparecen generalmente a los seis meses de edad y se caen entre los seis y doce años. Con la ayuda de BioEDEN Banco de Células Dentales, las células de estos dientes pueden ser preservadas para un futuro uso médico actuando como un seguro biológico para el paciente y parientes cercanos.
Las células madre dentales pueden ofrecer un remedio a condiciones tales como:
•Mal de Parkinson
•Alzheimer
•Diabetes
•Algunos tipos de cáncer
•Lesiones en los huesos
•Quemaduras graves
•Esclerosis Múltiple
•Enfermedades del corazón
• Lesiones hepáticas
• Lesiones de médula espinal
• Enfermedades crónicas degenerativas
• Artritis y lesiones en las articulaciones
• Infartos y otras enfermedades cardiacas
• Producción de nuevas córneas
El proceso de recolección es fácil, simple, efectivo y no-invasivo, el mismo consiste en tres pasos:
Paso 1: Recolección del diente – Se acude a un consultorio dental afiliado a BioEDEN donde se hace la inscripción, se extrae el diente y se envía al laboratoiro que está en Austin, Texas.
Paso 2: Aislamiento de células madre – Cuando se recibe el diente en el laboratorio, todas las células son aisladas y se confirma la salud y viabilidad de éstas.
Paso 3: Almacenaje de células dentales – Se multiplican las células y se crio-preservan para su futuro uso.